Santos Berrocal y Florenci Ferrer forman un equipo de producción que tiene su base operativa en su propio estudio, llamado Blind Records. Este fructífero equipo se ha convertido en un pilar básico y punto de referencia para el movimiento indie en España, firmando la producción de grupos tan emblemáticos como Sidonie, Love of Lesbian, Izal, Elefantes, Viva Suecia, Veintiuno…

Recientemente han decidido actualizar su sistema de monitorización incorporando a su arsenal monitores 8351, 8331 y un subgrave 7360. Hemos conversado con ellos para que nos hablen de sus experiencias con Genelec.

Explicadnos un poco como nació y se desarrolló este equipo de producción.

Fluren, mi amigo, socio y compañero de aventuras discográficas, y yo nos conocimos cuando el vino a mi primer miniestudio a grabar una demo con su grupo. Allí empezamos a hablar sobre los discos y productores que nos gustaban, sobre cómo se hacían los discos, nos dimos cuenta de que compartíamos una enorme pasión por el sonido, por la producción, los arreglos y coincidimos en que todo lo que se hacía en España sonaba muy spanish, mientras que lo producido en otros países tenía un carácter muy distinto, algo que creo que entre todos, tras muchos años de experiencia, hemos conseguido mejorar. Así, decidimos unirnos y buscar un espacio más grande; encontramos este local, donde ahora nos encontramos, que nos gustó porque tenía mucha luz, y empezamos a trabajar creando música y discos y seguir mejorando nuestras producciones.

Además estáis en una zona muy musical de Barcelona, en plena movida, con muchos locales en la zona. Es un estudio muy agradable y contar con luz natural es perfecto. Hacednos un resumen de vuestros trabajos más destacados en estos últimos años.

Producir el primer disco de Sidonie nos permitió empezar a posicionarnos dentro de la escena; ya habíamos trabajado en sus primeras maquetas y durante un tiempo perdimos el contacto, pero cuando ficharon con Sony hicimos su primer disco, Shell Kids, que fue nuestro primer trabajo importante, con un presupuesto digno y al que pudimos dedicarle bastante tiempo. Ese disco, que todavía era en inglés, nos colocó en la escena y a partir de ahí, a través de un proceso muy lento, fuimos dándonos a conocer. Durante una época muy larga, la gente asociaba nuestro sonido más al estudio que a nosotros como productores; lo que buscábamos era el reconocimiento como productores, pero esto nos costó un tiempo. Después llegaron los Love of Lesbian y les hicimos el primer disco en castellano, y posteriormente ya les hemos hecho todos los demás. En aquel momento su productor era Ricky Falkner y a partir del tercer disco que hicimos juntos hemos sido coproductores con Ricky; este fue uno de los grupos que más puertas nos abrió, dado el gran éxito que tuvo. A partir de ahí empezamos a trabajar también con Elefantes, SuperSubmarina, Izal, con los que hemos hecho dos discos como productores, Veintiuno, que es un grupo más joven pero que está despuntando, estamos trabajando en el nuevo disco de Viva Suecia… También hemos trabajado como mezcladores en muchos proyectos con artistas tales como Luz Casal, Quique González, Zahara, Calamaro… Creo que nunca hemos acabado de sumergirnos en el mainstream, aunque nos encanta, pero quizá la mayoría del mainstream en España no es algo que conecte musical y emocionalmente con nosotros; es más una fórmula un poco encorsetada, poco atractiva y arriesgada para nosotros.

Formar un equipo de producción con dos personas ¿complica o facilita las decisiones técnicas o artísticas?

Las dos cosas. Yo diría que principalmente lo facilita; es muy beneficioso para el proyecto disponer de dos personas que estén pensando permanentemente sobre lo que es mejor para la canción y aporten propuestas distintas. Ya llevamos casi veinte años haciendo discos y en muchos momentos no estamos de acuerdo, y esto a veces alarga el proceso, pero también es un gran atractivo; habrá canciones en las que tal vez está más presente la forma de trabajar de Floren, en otras estará más presente la mía; él es más arreglista que yo, que me fijo más en la canción y en el concepto, soy el que mezclo… Esto nos permite repartirnos mejor el trabajo y, en las primeras fases del proyecto, creo que a los grupos les gusta ver que discutimos por un arreglo, por ejemplo; pone de manifiesto nuestra implicación, y hace que los discos sean más interesantes y variados. Económicamente no es tan rentable, pero nosotros siempre hemos primado lo artístico, y cuesta darle valor a lo económico cuando lo que haces te apasiona tanto.

¿Qué porcentaje del éxito de una producción tiene para vosotros una correcta monitorización?

Es relativo. Creo que la emoción, las ideas, los arreglos, el carácter de una canción tienen que ver con otras muchas cosas. Sin embargo, una buena monitorización te permite llegar de forma mucho más rápida a lo que crees que necesita o que debe ser la canción. Nosotros hemos trabajado mucho tiempo con una escucha buena pero mal ajustada, y hemos hecho buenos discos; pero creemos que, con lo que ahora tenemos, podremos trabajar mucho más rápido. Las decisiones son mucho más acertadas con una buena escucha; al final, la música no deja de ser música y hay gente que se hace sus discos en su casa con una escucha deplorable y hace maravillas, pero la elección de un bombo con un subgrave increíble no va a ser la misma si lo haces con unos monitores de calidad. Hemos trabajado muchos años con una escucha justita y la calidad en los monitores no es un freno creativo, pero te permite trabajar mejor y más rápido; cuando quieres jugar en una liga superior, es cuando realmente necesitas una monitorización de calidad.

A lo largo de los años, ¿habéis tenido la oportunidad de trabajar con muchos sistemas de monitorización? ¿Cuáles y cual es vuestra opinión sobre ellos?

Cuando hemos trabajado en otros estudios, nos hemos adaptado a lo que tenían; siempre te llevas tus referencias, escuchas un poco… Y cuando estás más o menos satisfecho empiezas el trabajo. Pero luego llegábamos a nuestro estudio, lo escuchábamos diferente, no porque sonara mal aquella sala, sino porque no estábamos acostumbrados a aquel sonido. Trabajamos mucho en el estudio La Casa Morada, que está en Tarragona, y tiene unos buenos monitores, pero la sala tiene sus peculiaridades y los graves de allí siempre me engañan. Cuando llevas mucho tiempo te acostumbras y aprendes a compensar pero, desde que tengo los Genelec pequeños en casa, puedo llevármelos a cualquier parte y esto ha permitido un cambio radical en la rapidez y efectividad de lo que decidimos, por ejemplo, cuando sonorizamos una batería, que es uno de los trabajos más complicados.

Estáis reconocidos como productores fundamentales para la escena indie (Sidonie, Love of Lesbian, Izal, Veintiuno,  Elefantes) ¿Creéis que la monitorización Genelec puede aportar algo nuevo a ese sonido característico?

Hemos observado que lo que hacemos suena mucho más limpio y cristalino. Esto, a veces me entusiasma y otras no tanto, porqué ahora debemos aprender a recolocar el carácter que daba esa indefinición o “suciedad” provocada por unas escuchas que no eran muy buenas para que, en algunas ocasiones, no tengamos un sonido demasiado hi-fi. Ahora podemos decidir dónde queremos seguir colocando ese “carácter”, ayudados por diferentes procesados, y que antes venia provocado por las escuchas; no es que nos guste ese sonido “guarrillo”, pero también aporta un carácter especial. Ahora podemos controlarlo y decidir nosotros mismos donde, cuando y en qué medida introducimos esa peculiaridad. Ahí está la gracia. Ahora, realmente podremos jugar a lo que queramos, pero siendo conscientes y controlando plenamente lo que ocurre y porqué ocurre, no porque venga impuesto por las características propias de la escucha.

Hemos oído opiniones que alaban vuestro tratamiento tanto del sonido del bajo como de los espacios sonoros ¿Genelec aportará algo más en estos aspectos?

Sin duda. Se trata de los dos aspectos más críticos en un disco. Creo que hasta ahora no hemos podido trabajar bien los graves porque nuestras escuchas no eran muy certeras. Los nuevos Genelec me ayudarán a decidir mejor que cantidad de bajo o de sub queremos. Antes, tenía claro el carácter que debía aportar el bajo a un tema, pero me faltaba capacidad para conseguir la definición o “suciedad” que realmente buscaba. Los nuevos monitores nos ayudan mucho a definir los planos, reverbs y retardos, que utilizamos muchísimo. Ahora los escucho con más claridad y esto me ayudará a ser más atrevido -aunque ya lo era-, en la línea de producciones realizadas en otros países, y sobre todo en las voces; en las producciones extranjeras, mientras la voz tenga un carácter, no es tan importante que se entienda la letra, y aquí la letra te obliga más. Creo que con los nuevos monitores, que ofrecen mejor estéreo y definición, puedo jugar mucho más con ese espacio. Me hubiera gustado tenerlos mucho antes, pero como lado positivo, me he estado entrenando muchos años con una escucha más difuminada, y ahora resulta impactante escuchar la claridad que tiene todo, y tengo más posibilidades de jugar de forma acertada.

¿Qué factores han influido principalmente en vuestra decisión de utilizar monitorización Genelec?

Me los recomendó Gavin Lurssen, un ingeniero de mastering de Los Angeles que ha hecho millones de discos que me apasionan y con el cual suelo trabajar. Le comenté que quería cambiar mi sala, mis monitores, etc., y me recomendó que probara los nuevos Genelec. Se los habían prestado y había quedado impresionado. Hasta ese momento, yo no era muy fan de Genelec, pero insistió en que los probara en mi sala. Me puse en contacto con Roberto de Audio-Technica y me proporcionó unos monitores a prueba. Y al final, yo soy muy básico e impaciente: si escucho algo que me gusta no lo pienso demasiado. Me dejé aconsejar por un técnico, que es un buen amigo, que analizó las características técnicas; le gustaron y ya no lo dudé. Lo tuve tan claro que decidí comprar unos para el estudio y otros para mi casa. Yo trabajo mucho en casa, y tener allí los monitores Genelec 8331 es un lujo. De hecho, son los que más me han gustado; ofrecen un sonido sorprendente, con gran calidad y equilibrio. De este modo, puedo seguir trabajando en casa con los proyectos del estudio, con el mismo sonido, y cuando voy a otro estudio, me los llevo para seguir teniendo la misma referencia. En el estudio también optamos por incluir el subgrave, porque la combinación ofrecía un sonido todavía más espectacular y nos será de mucha utilidad cuando hagamos cosas más electrónicas.

¿Qué característica de los monitores Genelec apreciáis más?

Me encanta su tamaño y la posibilidad de poder utilizarlos en cualquier lugar y, por supuesto, la posibilidad que ofrecen de ser ecualizados y adaptados para cualquier sala. Ahora tenemos mejores agudos, pero aún tengo que acostumbrarme a ellos; pero, sobre todo, lo que más me gusta es el posicionamiento y definición del estéreo. Cuando haces el ajuste de la sala se ponen de manifiesto cosas que antes eras incapaz de apreciar; esa definición abre todo un mundo de posibilidades. Y lo que me parece extremadamente importante es la velocidad de trabajo que te permiten; en esto de la música cuanto más intuitivo y rápido sea todo, mejor es el resultado y esa rapidez te permite tomar decisiones más acertadas.

¿Qué opináis del software GLM? ¿Cómo os ayuda en vuestro trabajo diario? ¿Qué os ha aportado?

Nos ha facilitado muchísimo el trabajo. Aún tengo que acaba de familiarizarme con el software para conocer todas las posibilidades que ofrece, pero con el uso que le he dado hasta ahora ya he podido apreciar sus muchas ventajas y la libertad que me ofrece. Además, me permite adecuar la audición a cada tipo de trabajo y situación y puedes disfrutar de un período de adaptación hasta encontrar lo que quieres.

¿Has calibrado también los monitores que tienes en tu casa?

Si, por supuesto. Aunque no es lo mismo la audición en una habitación de un piso. Aunque ya sé que los monitores me dan lo que deseo, tengo que acondicionar un mínimo la habitación para que el resultado sea totalmente óptimo.

¿Ya los has utilizado en alguna producción, de la que ya sea pueda hablar, evidentemente?

Si. Los he utilizado ya en un tema de Veintiuno que sacaron con Chica Sobresalto, un single que les ha funcionado muy bien. Los he utilizado en otros proyectos que aún no han salido, y que todavía no se pueden comentar.

¿Habéis quedado plenamente satisfechos con el producto? ¿Tenéis planes de ampliar el número de monitores Genelec más adelante?

Si, estamos satisfechos. Estamos pendientes de ver qué pasa y qué no pasa con toda la movida del Dolby Atmos y si debemos introducirnos en este tema o no. Tenemos que valorar si es mejor afrontarlo nosotros mismos o externalizarlo. Aún no tenemos claro si hacer una superinversión en eso o no. Pero sobre todo es por mi carácter; tal vez no tenga la paciencia necesaria para trabajar con eso; me apasiona más el aspecto musical.

¿Recomendaríais este producto?

Si, de hecho ya se lo he recomendado a mucha gente. Cuando me voy a trabajar a otros estudios la gente queda impresionada con estos monitores. Les he prestado a algunos amigos productores el par que tengo en casa; mucha gente no trabaja en un entorno ideal y estos monitores te recolocan en un entorno mucho más profesional. Los recomiendo porque yo me siento súper satisfecho.

¿Creéis que los monitores Genelec son solo adecuados para estudios profesionales, o también pueden ser recomendables y aportar mucho en entornos más modestos, incluso en entornos domésticos, para escuchar música (en función del modelo, claro).

A mí me gusta mucho su sonido, pero creo que, en mi caso, no sería adecuado tener Genelec en todas partes, porque también necesito escuchar la música tal como la escucha otra gente. No todo el mundo tiene un entorno de escucha de calidad mínima que justifique la inversión. La gente muy melómana, con alto poder adquisitivo, pueden encontrar en estos monitores una audición mucho más espectacular; comprobarán que los monitores tradicionales, por buenos que sean, no podrán tener nunca la ecualización más adecuada. Es para un tipo de público muy concreto.

¿Consideráis rentable la inversión realizada?

Sin duda, sí.

¿Cuáles son vuestros proyectos futuros? De los que ya se pueda hablar, claro.

Ahora mismo, el nuevo disco de Viva Suecia. Hay otros proyectos, discos muy interesantes pero, dado que aún no han sido anunciados públicamente, de momento no podemos hablar de ellos. Tenemos ocupado el estudio hasta junio del año próximo.

Muchas gracias por todo.

 

Los monitores

8331A SAM

Monitor coaxial 3 vías triamplificado inteligente, 5″

Monitor de tres vías de fuente puntual, de calidad excepcional, con el tamaño de un monitor compacto de dos vías. Adecuado para aplicaciones en las que se precisa de una imagen sonora extraordinaria, una respuesta en frecuencia ampliada, una distancia de audición corta o media, y muchas horas de audición sin que se produzca fatiga auditiva. Incorpora la tecnología SAM más reciente, que permite conseguir siempre el mejor resultado de la sala y de la colocación de los monitores. Gracias a la aplicación GLM de Genelec y su función de auto calibración es posible compensar las influencias negativas de la sala y los retardos, independientemente de que se esté trabajando en mono, estéreo o formatos inmersivos.

8351B SAM

Monitor coaxial 3 vías triamplificado inteligente, 8.5″

Ofreciendo la misma imagen extraordinaria y precisión sin coloración de sus hermanos más pequeños 8331, el 8351B ofrece el beneficio adicional de un SPL máximo más alto, para distancias de escucha más largas, además de mayor extensión en las bajas frecuencias. La dispersión es controlada sobre una gama inusualmente amplia de frecuencias, gracias al gran guía ondas integrado (DCW™) con doble woofer oculto. Puede ser configurado, calibrado y controlado utilizando el potente software GLM, que permite adaptarlo a cualquier espacio acústico y compensar cualquier influencia negativa introducida por la sala, y ayudando a producir mezclas fiables, desde estéreo a formatos inmersivos muy complejos.

7360A SAM

Subgrave autoamplificado inteligente de 10″

Proporciona una monitorización de graves precisa en todo tipo de aplicaciones analógicas y digitales, e incorpora las tecnologías AutoCal y GLM que permiten alinear de forma automática el subgrave en cuanto a nivel, temporización, fase del crossover y ecualización de las anomalías en la respuesta de la sala. Proporciona una respuesta ampliada en graves, una cuidadosa reproducción de las características tonales y una gran capacidad dinámica,

Para más información, visite www.genelec.com