ES

  • UK
  • DE
  • FR
  • NL
  • RO
  • Guia de compra de giradiscos domésticos

    2017-11-27T14:07:50+00:0027 noviembre, 2017|Categorías: Audio-Technica, Guías|Etiquetas: , , |

    Los discos de vinilo vuelven a estar de moda. Eso es un hecho incuestionable. No abordaremos aquí y una vez más las manidas discusiones sobre la mayor –o no- musicalidad del vinilo frente al CD. Ni siquiera comentaremos de nuevo las posibilidades creativas que ofrece al DJ profesional. Aquí solo pretendemos ilustrar una tecnología que muchos dieron por totalmente obsoleta hace algunos años, y que ahora vuelve con fuerza, ofreciendo innovaciones tecnológicas que casi siempre están más relacionadas con la física, que con la tecnología electrónica

    El sistema giradiscos

    El giradiscos cuenta con diversos componentes importantes: El plato y la alfombrilla para el disco, el motor, el rodamiento principal en el que gira el disco, el plinto sobre el que se monta todo el conjunto, la suspensión situada bajo el plinto, el brazo – su construcción incluyendo sus mecanismos de ajuste y la cápsula fonocaptora. Todo ello conforma el sistema giradiscos, y cada una de estas partes afecta al sonido final.

    Giradiscos AT-LP120-USBHC

    Elementos de diseño

    Los mejores diseñadores buscan mejoras audibles refinando el diseño del plato, el rodamiento principal, el motor, el plinto y la suspensión, además, por supuesto, de los brazos y las cápsulas. El resultado de sus esfuerzos debe ser juzgado por la calidad del sonido final, ya que todos estos elementos interactúan entre sí, y la mayoría no pueden ser medidos directamente de forma individualizada.

    Esto significa que los mejores platos giradiscos son producidos por diseñadores muy experimentados que han tenido la paciencia para probar multitud de combinaciones y configuraciones, con el objetivo de comprobar de forma práctica la efectividad de sus ideas para conseguir una alta calidad en el sonido. Cualquier decisión durante el proceso de diseño interactúa con el resto. Afortunadamente, cada una de ellas está basada en la física y no en ideas peregrinas (nos sorprendería saber cuántos equipos de audio han sido diseñados de esta forma). Veamos más de cerca cada uno de los componentes de un giradiscos.

    El plato

    El plato (y la almohadilla situada sobre él) sirve a diferentes propósitos. Gracias a su inercia, suaviza las fluctuaciones en la velocidad de giro del motor y las variaciones en el trazado de la aguja a medida que ésta encuentra cambios en la música. Como absorbente de vibración, amortigua el sonido del disco que vibra bajo la aguja.

    El plato debe soportar con firmeza el disco, de forma que la aguja no se desvíe en el disco en los pasajes muy fuertes. También debe amortiguar cualquier vibración procedente del rodamiento principal. Existen muchos métodos para conseguir buenos resultados en todas estas áreas. Los mejores diseños son los que consiguen en buen balance entre todos ellos, consiguiendo una respuesta de tonos perfecta, un excelente ritmo y dinámica y una imagen estéreo precisa.

    El diseño del plato ofrece dos alternativas: que sea muy pesado, o que sea construido con un anillo de pesos a su alrededor; en ambos casos, se busca proporcionar el máximo efecto de volante de inercia. Algunos diseñadores consideran que un plato ligero suena bien siempre y cuando sea impulsado por un motor potente y estable.

    Los materiales con los que ha sido fabricado el plato y la almohadilla para el disco deben ser escogidos para que sean capaces de amortiguar las vibraciones de alta frecuencia del vinilo, captadas por la aguja, pero que al mismo tiempo no afecten a los medios y graves. Por lo tanto, sería recomendable huir de las almohadillas fabricadas con plástico muy duro o fieltro muy blando.

    A lo largo de la historia, diversos fabricantes han experimentado con multitud de materiales para la fabricación de los platos, desde el aluminio fundido hasta el plomo, pasando por el cristal y los materiales acrílicos. El primero de ellos es el más común y el que ofrece una mejor relación prestaciones / coste de fabricación.

    El rodamiento principal

    Existen muchas teorías sobre cuál es el mejor sistema de rodamiento para el giro del plato. Algunos platos utilizan la lubricación por medio de aceite, otros cuentan con manguitos plásticos que no requieren aceite, y otros modelos utilizan aire a presión o imanes para mantener separadas las superficies. El objetivo de todos ellos es proporcionar una mínima fricción, vibración, ruido y centelleo.

    Una baja fricción en el rodamiento principal significa menor necesidad de fuerza de arrastre en el motor, por lo que éste puede ser más pequeño y de menor potencia. Pero un motor pequeño precisa de un plato más pesado para suavizar sus propias fluctuaciones en la velocidad. Sin embargo, entonces la pregunta será: ¿producirá este motor un par de arranque (torque) suficiente para iniciar de forma adecuada el giro del pesado plato? Por otro lado, un rodamiento principal con mayor fricción proporciona un arrastre del motor constante, lo que ayuda a suavizar las posibles fluctuaciones en la velocidad, pero ese motor deberá ser mayor o girar a mayor velocidad para ser capaz de suministrar el par de arranque necesario. Y de nuevo, esto significa mayor cantidad de vibración que la proporcionada por un motor más pequeño o de menor velocidad de giro.

    El rodamiento principal proporciona soporte en dos direcciones, lateralmente y verticalmente. Evita que el plato se mueva en cualquier dirección, en una medida más pequeña que la modulación de los surcos en sí misma. Lateralmente, el rodamiento principal debe prevenir que el plato centellee. Verticalmente, se opone a la fuerza de la gravedad.

    El motor

    El motor puede ser alimentado tanto por corriente continua (DC) como por corriente alterna (AC), y existen argumentos válidos para ambos sistemas. También puede ser de alta o baja velocidad, o puede ser de tracción directa, en el que el motor está asociado directamente al rodamiento principal, haciendo girar directamente el plato, o este puede girar accionado partir una correa de tracción conectada al motor.

    Independientemente del sistema utilizado, el par de arranque (torque) del motor debe ser el suficiente para conseguir que el plato gire de forma adecuada, un concepto que mucho más allá que simplemente mantener una velocidad de giro estable. Cualquier buen motor para giradiscos debe contar con un rotor perfectamente balanceado para producir el mínimo de vibraciones. Los motores de transmisión por correa se encuentran normalmente suspendidos de sus propios soportes de goma amortiguadora para evitar vibraciones que puedan alcanzar el plinto (la base), y que incluso pueden desplazarse a través del plato y alcanzar el brazo (y, por lo tanto, también la cápsula).

    No pretendemos dar aquí una clase de física avanzada, pero sí debemos apuntar que existe una estrecha relación entre el momento de rotación del motor, la elasticidad de la correa y el momento de rotación del plato; todo ello forma un sistema resonante. Un plato muy pesado con una correa de transmisión blanda conectada a un motor muy potente puede presentar variaciones de velocidad a frecuencias muy bajas, debido a un efecto ‘rebote’ (que en las especificaciones suele señalarse como ‘wow’). Esta frecuencia de resonancia muy baja no es excitada por las señales normales situadas dentro de la gama de audio (es decir, los graves), sino por la suma y diferencia de batimiento entre dos notas graves.

    Existen otras condiciones resonantes, asociadas a la velocidad de giro del motor en relación a las 33 1/3 rpm del plato, o cuantos ‘polos’ posee el motor. Estos factores no sólo pueden inducir vibraciones, sino que también jugarán contra la elasticidad de la correa y el momento de rotación del plato, causando fluctuaciones de velocidad de mayor frecuencia (llamadas ‘flutter’).

    Algunos platos cuentan con un sistema de control de la velocidad controlado por cuarzo. En este tipo de motores, un oscilador de cuarzo (un dispositivo que oscila con una gran estabilidad) genera una señal de frecuencia muy precisa y estable; el circuito de servo amplifica esta señal y la compara con la señal que recibe de unas bobinas que detectan la posición del plato. A partir de la comparación de estas dos señales, el circuito de servo genera otra nueva señal –denominada señal de error- que corrige la desviación de velocidad del plato. Si tiende a ir más rápido de la cuenta, hará que se reduzca la velocidad; si la tendencia es a ir más lento, lo acelerará.

    La actuación del servo es tan rápida que estos errores de velocidad son inaudibles y muy difíciles de medir. Además, la velocidad ya no se verá afectada por los posibles cambios en la temperatura ambiente.

    El plato del giradiscos

    El plinto

    El plinto de un giradiscos (su base), no debe flexionar, resonar o vibrar, ya que soporta el motor, el plato y el brazo. El plinto también está expuesto al sonido que le llega a través del aire. Los sonidos que pueden captar a través del aire son principalmente aquellos situados en la gama vocal, ya que su longitud de onda coincide con el tamaño del plinto y se encuentran en la misma gama tonal. La solución pasa por que el plinto sea construido con materiales excepcionalmente amortiguadores en la gama de medios, o por simplemente reducir una parte de la superficie del plinto que no esté directamente utilizada para soportar el motor, el rodamiento principal y el brazo.

    La suspensión situada bajo el plinto aísla de las vibraciones producidas en la mesa o suelo donde se sitúa el plato.

    Lo más adecuado es optar por un plato que cuente con una suspensión muy firme y un plinto pesado, para que sea capaz de resistir con firmeza cualquier movimiento, y colocar el giradiscos sobre una base sólida, apartada lo más posible de las vibraciones en el aire creadas, por ejemplo, por los propios altavoces del sistema. Las vibraciones del suelo se ven reducidas al mínimo cuando el suelo de la habitación es de cemento, o cuando el giradiscos es colocado en una estantería sólidamente fijada a una pared lo más gruesa posible.

    El brazo del giradiscos

    El brazo

    Los brazos de giradiscos son dispositivos relativamente simples, pero por diversos motivos, de diseño muy complejo. El brazo es el elemento encargado de soportar la cápsula fonocaptora, sin que sus partes produzcan ningún ruido, permitiendo al mismo tiempo que la cápsula pueda moverse a través del disco y hacia arriba y hacia abajo sin que se produzca virtualmente ninguna fricción. Bajo ninguna circunstancia debe permitirse que el cartucho rote torsionalmente alrededor de su eje.

    Dado que la aguja vibra, se transmite vibración a la cápsula en cierta medida, que será determinada por la calidad de su propia suspensión de goma. Estas vibraciones son inducidas por los campos magnéticos cambiantes creados por las vibraciones de la cápsula. El brazo debe absorber estas vibraciones sin reflejarlas de nuevo a la cápsula (es decir, resonando). Esto hace que la elección de los materiales con los que se construye el brazo sea crucial.

    Por ejemplo, un brazo excesivamente delgado, y por lo tanto algo flexible, pero altamente amortiguado contra una resonancia prolongada, permitirá que la vibración inicial se produzca y amortiguando a continuación cualquier oscilación recurrente. Un brazo fabricado, por ejemplo, con partes hechas de madera, produce un sonido muy diferente en los agudos, que los brazos de construcción metálica. Diferentes metales producirán diferentes sonidos.

    La masa móvil efectiva del brazo y de la cápsula reacciona con la suavidad de la suspensión de goma de la aguja. La masa del brazo debe ser la adecuada para esa suspensión; si es demasiado elevada o demasiado baja, se verá afectada la reproducción, especialmente en los graves. La masa del brazo debe ser la adecuada para cada cápsula.

    La cápsula fonográfica

    La cápsula fonográfica es un transductor que convierte vibraciones mecánicas en variaciones eléctricas. Sus múltiples subsistemas actúan de forma conjunta para crear la señal. Cada uno de ellos tiene un cierto grado de imperfección, por lo que el diseñador siempre debe tener en cuenta varios compromisos.

    La aguja de la cápsula se desplaza en el surco, montada en el extremo del elemento denominado cantilever (algunos le llaman ‘caña’), soportado por una suspensión de goma.

    La cápsula fonográfica del giradiscos

    Existen dos tipos principales de cápsulas: de imán móvil (o MM) o de bobina móvil (MC). En el primer caso, un pequeño imán se apoya en el extremo de un vástago de la aguja que queda suspendido entre dos bobinas. La vibración del imán induce una pequeña corriente en las bobinas. Estas cápsulas son compatibles con cualquier entrada para tocadiscos estéreo de cualquier equipo hi-fi. En este tipo de cápsula, el usuario puede sustituir la aguja.

    En el caso de las cápsulas de bobina móvil, es la bobina la que está unida a la aguja. El imán está situado muy próximo a las bobinas, que están construidas con hilo extremadamente fino. La salida de las cápsulas de MC es muy débil (va en relación al tamaño de la bobina) por lo general requiere el uso de un preamplificador para aumentar el nivel de la señal.

    Algunos audiófilos afirman que el peso más ligero de la cápsula proporciona más agilidad a la aguja, un mejor seguimiento y un sonido más preciso. En este caso, la aguja no puede ser reemplazada por el usuario.

    El montaje de la cápsula en el brazo del giradiscos puede realizarse de tres formas diferentes, todas ellas disponibles en el catálogo de Audio-Technica: el P-Mount (enchufable), el de media pulgada o el universal. Una cápsula de montaje P-Mount cuenta con cuatro terminales situados en su parte posterior que simplemente se conectan en el extremo del brazo. La fijación de la cápsula al brazo se asegura por medio de un tornillo. Una cápsula de media pulgada dispone también de cuatro terminales en su parte posterior, pero con puntas de mayor diámetro que permiten conectar cuatro cables independientes al extremo del brazo. La cápsula se fija al cabezal del brazo por medio de dos tornillos, espaciados en media pulgada. Un modelo de montaje universal de Audio-Technica es una cápsula de montaje P-Mount que incluye un soporte adaptador de media pulgada. De este modo es compatible tanto con brazos de montaje P-Mount como de media pulgada.

    Cantilever giradiscos

    Cantilever. El cantilever debe ser ligero, rígido y auto amortiguado frente a las vibraciones de alta frecuencia. Cuanto más corto sea, mayor será su frecuencia de resonancia natural. El cantiléver ejerce una influencia determinante en el sonido final; por ello, se ha experimentado con numerosos materiales: rubí sólido, zafiro hueco, boro, fibra de carbono, titanio, berilio, boro recubierto de diamante o tubos de aluminio.

    La aguja. La aguja, o punta de diamante, se construye para que sea capaz de entrar correctamente en los surcos del disco. La forma elíptica –si se observara a la aguja desde arriba- es la más utilizada; sus estrechos laterales izquierdo y derecho encajan en los diminutos surcos del disco. Se han desarrollado agujas que presentan otros contornos, de forma que se introduzcan más profundamente en el surco y mantengan mayor contacto con sus paredes laterales. Estas agujas, que suelen ser más “finas” reciben normalmente el nombre de su inventor, como por ejemplo Gyger, Shibata, y Van Den Hul. Poseen cada una de ellas una forma propia y característica, que obedece a diferentes interpretaciones que sus respectivos creadores hacen de las matemáticas que describen la mejor forma de ofrecer un contacto más preciso con los surcos del disco. Este tipo de agujas suele ser más delicado y, para conseguir el mejor sonido, especialmente en los agudos, requieren de un ajuste muy cuidadoso del brazo. El tipo de contorno de la aguja –junto a la fuerza de seguimiento- ejercen una influencia muy importante sobre la calidad de los graves.

    tipos principales de aguja

    Audio-Technica ofrece tres tipos diferentes de aguja:

    • La aguja MicroLine, que reproduce exactamente el contorno del estilete de corte utilizado para fabricar el disco master original. Esto permite que la aguja pueda alcanzar partes del surco inaccesibles para otras agujas, proporcionando un seguimiento excepcionalmente preciso en los pasajes con frecuencias elevadas y una respuesta plana en toda la gama de frecuencias. También facilita la longevidad tanto de la aguja como del disco.
    • La aguja elíptica presenta dos radios, siendo el frontal más ancho que el lateral. Esto permite que la aguja se desplace por el centro del surco, del mismo modo que la aguja cónica, pero gracias a su radio lateral más pequeño, permite un mejor seguimiento de las frecuencias elevadas.
    • La aguja cónica es la más simple, económica y más utilizada. Su punta esférica está en contacto con el centro de las paredes del surco. El diseño cónico funciona bien en productos económicos, y en los giradiscos más antiguos que presentan fuerzas de seguimiento más altas.

    Una punta de diamante puede montarse en el cantilever de forma “desnuda”, o puede ser pegada a una pieza de latón, que a su vez se fija en el cantilever. Una aguja desnuda suele sonar mejor porque ofrece mayor rigidez y presenta una menor masa móvil que facilita el seguimiento del surco sin pérdidas de contacto.

    La aguja se mantiene en contacto con las paredes del surco gracias a la fuerza de seguimiento (tracking) del brazo. Cada fabricante recomienda la fuerza de seguimiento adecuada para su producto.

    Anti-skating

    A medida que el brazo se desplaza a través del disco, se produce una fuerza lateral que altera el ángulo de la cápsula en el extremo del brazo. Normalmente, el brazo cuenta con un ajuste anti-skating para compensar esta fuerza. La cantidad de fuerza anti-skating depende de la forma de la aguja e, idealmente, debería variar a lo largo del radio del disco.

    Alineación

    La cápsula fonocaptora se alinea de adelante a atrás en el brazo siguiendo las especificaciones del fabricante del brazo o con la ayuda de una plantilla de alineamiento. Ajustando la altura vertical del brazo se cambia en ángulo de seguimiento vertical (vertical tracking angle o VTA) de la aguja en el surco; su correcto ajuste consigue un sonido más claro, especialmente en los agudos.


    ¿Cuál es el giradiscos Audio-Technica adecuado para mí?

    La idoneidad de un plato depende del uso al que va a ser destinado y, posiblemente, del presupuesto disponible. La primera decisión se refiere al sistema de transmisión que utiliza el giradiscos para el giro del plato.

    Tracción por correa:

    Para una escucha doméstica esporádica o para transferir vinilos a archivos digitales, un modelo de tracción por correa, como los diferentes modelos AT-LP60, pueden ser más que suficientes.

    En un giradiscos de tracción por correa, el giro del plato se produce por medio de una correa fabricada con goma sintética o natural. El plato descansa en un eje central soportado por el rodamiento.  Además de rodear el plato, la correa también rodea una polea fijada al motor de arrastre. El motor está separado del plato, y dado que comparte la misma superficie de montaje que el propio plato, se encuentra aislado para evitar que las vibraciones propias del motor se transmitan al resto de componentes del giradiscos. Cualquier tipo de vibración que alcance la aguja, puede colorear el sonido y crear problemas de seguimiento. Dado el relativamente simple diseño de un giradiscos de tracción por correa, incluso un modelo de precio muy asequible puede proporcionar excelentes resultados sonoros.

    En algún momento, será necesario sustituir la correa, debido al desgaste inevitable. Estas correas suelen ser muy baratas y pueden ser sustituidas muy fácilmente por el propio usuario.

    Tracción directa:

    En un giradiscos de tracción directa, como por ejemplo el AT-LP5, el plato se encuentra fijado directamente al motor de tracción. El eje central de giro está integrado en el propio motor, y no precisa de correa de transmisión.

    Este es el tipo de plato utilizado en aplicaciones profesionales, tales como radiodifusión y DJs. En estas aplicaciones, el diseño de tracción directa proporciona un alto par de arranque (torque) y la estabilidad en la velocidad necesaria para realizar arranques rápidos necesarios para pinchar en directo. Incluyen un freno electrónico para permitir una detención rápida, capaz de preservar el punto exacto en el que se desea que arranque la canción. También pueden permitir un control de tono que se realiza variando la velocidad de reproducción en un cierto porcentaje. Esto resulta de inestimable ayuda para encajar un material sonoro en un cierto intervalo de tiempo, sincronizar el tempo cuando se utilizan simultáneamente dos platos para pasar de una canción a la siguiente o, en aplicaciones educativas, para ayudar a discernir detalles entre dos discos.

    Dado que el diseño de tracción directa cuenta con un menor número de partes móviles, no existen componentes que deban ser sustituidos debido al desgaste. Para minimizar la cantidad de vibraciones del motor que puedan alcanzar la aguja, resulta crucial contar con un excelente diseño del motor, de los sistemas de amortiguación, del plato y del brazo. Esta mayor necesidad de atención al detalle significa un mayor coste, por lo que el precio de un giradiscos de tracción directa será siempre superior al de un diseño de tracción por correa.

    Además del sistema de transmisión, será necesario tener en cuenta otras cuestiones, tales como:

    • Facilidad de ajuste y uso
    • Funcionamiento automático y manual
    • Selección de velocidad (33/45/78 RPM)
    • Cápsula instalada de forma permanente o sustituible

    Facilidad de ajuste y uso

    Los modelos totalmente automáticos de tracción por correa AT-LP3 y AT-LP60, así como su versión con USB AT-LP60-USB e inalámbrica AT-LP60BK-BT, precisan de unos ajustes mínimos. Los giradiscos de tracción directa AT-LP120-USB, AT-LP1240-USB y AT-LP5, precisan de más ajustes, tales como el balanceado del brazo o el ajuste de la fuerza de seguimiento. En los modelos AT-LP3 y AT-LP60 estos ajustes vienen preconfigurados.

    Funcionamiento automático o manual

    Los modelos totalmente automáticos AT-LP60 y AT-LP3 permiten que, para escuchar un disco, el usuario solo tenga que pulsar el botón “Start”; el brazo de levantará de su soporte de forma automática, se situará sobre el disco y volverá a su soporte y detendrá el plato cuando el disco haya finalizado. Los modelos AT-LP5, AT-LP120-USB y AT-LP1240-USB son de funcionamiento totalmente manual. Esto significa que el usuario debe elevar manualmente el brazo y colocarlo sobre el disco de forma totalmente manual. Cuando finaliza la reproducción del disco, también es el usuario el que debe devolver de forma manual el brazo a su soporte. Los giradiscos totalmente automáticos son los indicados para uso totalmente doméstico, con una frecuencia de uso relativamente baja, mientras que los giradiscos totalmente manuales son más adecuados para usos más intensivos o aplicaciones DJ.

    Selección de velocidad (33/45/78 RPM)

    Los modelos AT-LP60, AT-LP5 y AT-LP3 reproducen discos a 33 y 45 RPM. Solo reproducen los discos hacia adelante.

    Los modelos AT-LP120-USB y AT-LP1240-USB pueden reproducir discos a 33, 45, y 78 RPM. (IMPORTANTE: Aunque estos giradiscos permiten reproducir discos a 78 RPM, es absolutamente imprescindible utilizar una aguja específica para 78 RPM para hacerlo). Estos giradiscos también permiten la reproducción en dirección inversa y aumentar o disminuir la velocidad de reproducción por medio del control de tono.

    Cápsula fija o sustituible

    La posibilidad de seleccionar la cápsula que desea utilizar en su giradiscos también es una posibilidad que debe ser valorada. El modelo AT-LP60 dispone de una cápsula fija equipada con una aguja sustituible (ATN3600L). El modelo AT-LP5 incorpora la exclusiva cápsula estéreo de doble imán móvil AT95Ex, con aguja sustituible. Para los modelos AT-LP5, AT-LP3, AT-LP120-USB y AT-LP1240-USB, el usuario puede seleccionar entre una amplia variedad de cápsulas / agujas para utilizar en su giradiscos.

    En resumen:

    AT-LP60

    AT-LP60

    • Tracción por correa
    • Fácil ajuste
    • Totalmente automático
    • Reproduce discos a 33 y 45 RPM
    • Fuerza de seguimiento preestablecida
    • Cápsula fija con aguja sustituible
    • El modelo AT-LP60-USB permite la digitalización de vinilos por USB
    • El modelo AT-LP60-BT está equipado con tecnología Bluetooth
    • Ligeros: 3 kg

    AT-LP3

    AT-LP3

    • Tracción por correa
    • Fácil ajuste
    • Totalmente automático
    • Reproduce discos a 33 y 45 RPM
    • Fuerza de seguimiento ajustable
    • Modos conmutables para cápsulas de imán móvil y de bobina móvil
    • Disponible amplia gama de cápsulas / agujas
    • Peso intermedio: 5 kg

    AT-LP5

    AT-LP5

    • Tracción directa
    • Parámetros ajustables
    • Totalmente manual
    • Reproduce discos a 33 y 45 RPM
    • Disponible amplia gama de cápsulas / agujas
    • Permite la digitalización de vinilos por USB
    • Peso intermedio: 5.7 kg

    AT-LP120-USB y AT-LP1240-USB

    AT-LP120-USB y AT-LP1240-USB

    • Tracción directa
    • Parámetros ajustables con una altísima precisión
    • Totalmente manual
    • Reproducen discos a 33, 45, y 78 RPM
    • Avanzados controles de reproducción
    • Disponible amplia gama de cápsulas / agujas
    • Permite la digitalización de vinilos por USB
    • Pesados: 10.7 kg / 12.5 kg